Adaptación de las empresas y las relaciones laborales a la nueva normalidad

Adaptación de las empresas y las relaciones laborales a la nueva normalidad

Introducción

Debemos tomar en cuenta que la reactivación económica ante las disposiciones y requisitos legales que tienen como finalidad la protección a la salud, no será inmediata, sino progresiva y por fases.

Por lo anterior la supervivencia presente y el futuro de las relaciones laborales ante la crisis provocada por el COVID-19, depende en parte de las estrategias de recursos humanos para la preservación de los empleos en el regreso a las actividades en la nueva normalidad.

La pandemia ha creado la necesidad de adaptación no sólo de los individuos en lo particular en la manera de vivir y convivir, sino de las empresas en su manera de operar.

La interminable lista de requisitos y restricciones que se deben cumplir para el regreso seguro a la actividad se ha convertido en todo un reto.

Actualidad en relaciones laborales

Cuando hablamos de las relaciones laborales, debemos considerar que debieron hacerse diferentes modificaciones a las condiciones de trabajo para que las empresas pudiesen continuar con sus operaciones y lograr así la supervivencia de las fuentes de trabajo.

La aceptación e implementación del homeoffice representó un reto al momento de definir los requisitos, condiciones y las medidas de cómo se debería de controlar, pero ya establecido el plan, ha dado como resultado un aumento en la productividad en un 60%.

En los sectores donde el homeoffice no era opción, se tuvo que reestructurar la operación siendo flexibles en la incorporación de horarios escalonados, días de descanso y el disfrute de vacaciones.

El aislamiento social derivado de la emergencia en los últimos cuatro meses ha tenido un impacto diferente para cada persona, en lo laboral, para algunos ha representado lograr un equilibrio en la relación trabajo-familia, mientras que para otros ha sido todo lo contrario constituyendo una sobrecarga de responsabilidades laborales, familiares y educativas; pero es un hecho que en ambos casos se ha puesto a prueba la capacidad de desarrollar las habilidades de cada uno de los trabajadores en la toma de decisiones.

A lo largo de este proceso se reconoce la importancia de conocer y evaluar las capacidades de los trabajadores, con el fin de motivarlos a desarrollarse en su propio puesto en base a los cambios de los factores sociales, económicos y familiares que lo rodean.

Tener líderes que motiven al personal a desarrollar sus capacidades de creatividad e innovación serán claves para el logro de objetivos y generación de confianza.

Las empresas por su cuenta también tienen que adaptarse al nuevo proceso el cual representa en estos momentos una normalidad, evolucionando en sus operaciones y administración, siempre tomando en cuenta los factores y las restricciones impuestos por las autoridades o por la misma situación de emergencia sanitaria.

Regreso al trabajo en la nueva normalidad

El regreso seguro al trabajo deberá cumplir con las medidas sanitarias establecidas y para quienes tienen la posibilidad de tener equipos de trabajo a distancia la creación de líneas de comunicación efectiva serán clave.

El cumplir con lo establecido en nuestra legislación laboral respecto a los protocolos de seguridad e higiene en el trabajo deberá ser reforzado con los distintos protocolos específicos como:

  • Protocolo de prevención,
  • Protocolo de Convivencia para reducir el contacto,
  • Evaluaciones de los medios de transporte utilizados por los trabajadores,
  • Protocolo de suministro y utilización del equipo de protección
  • Protocolo del uso, limpieza y desinfección de espacios de trabajo.

El uso de la tecnología ha jugado un papel importante para el trabajo a distancia por lo que si queremos que siga siendo una herramienta que nos de resultados óptimos, debemos establecer manuales y requerimientos de los equipos tecnológicos así como para mantener la seguridad de la información que se maneja.

Por último pero no menos importante se pone a consideración la creación de una Oficina Central de Integración, que tenga como finalidad facilitar las líneas de comunicación de todas las áreas para la elaboración de los protocolos que permitan la detección de las situaciones imprevistas y la generación de soluciones.

Conclusión

Por más tradicionales que sean las empresas y los procesos de trabajo hayan sido efectivos a lo largo de su historia, debemos crear conciencia de que situaciones imprevistas sucederán y que estar abiertos a innovar, ser flexibles, llegar a acuerdos, evolucionar, puede ser el punto clave para lograr la permanencia de las empresas.

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