El tipo de cambio y los precios de transferencia

El tipo de cambio y los precios de transferencia

El tipo de cambio, junto con la tasa de interés, es uno de los principales precios de la economía. Para poder entender la problemática de las variaciones del tipo de cambio y su consideración como un riesgo que se debe de contemplar en el análisis de los precios de transferencia, es necesario comprender las características de este fenómeno económico.

Consideraciones teóricas

Las consideraciones teóricas más importantes se han desarrollado a partir de que entraron en vigor los regímenes cambiarios relativamente flexibles, a principios de la década de los años setenta del Siglo XX.

Tomando como referencia el trabajo de Sosville (2011), los enfoques teóricos desarrollados durante estos últimos cuarenta años se pueden englobar en dos grandes corrientes; la primera, es la que comprende a los modelos denominados de la Paridad del Poder Adquisitivos y, la segunda, la correspondiente a los modelos llamados estructurales.

Los tres enfoques

La primera está integrada por tres enfoques: de arbitraje, de expectativas y el monetario. Los tres enfoques tienen como base común el hecho de que las variaciones en el tipo de cambio responden a variaciones en los precios de las mercancías y de las tasas de interés entre los países con los cuales se establece la paridad cambiaria.

Enfoque de arbitraje

El enfoque de arbitraje considera que el comercio competitivo entre países tenderá a asegurar variaciones en el tipo de cambio que compensen por las diferencias en las tasas de inflación nacional y extranjera.

Enfoque de expectativas

El enfoque de expectativas integra las paridades en los mercados de mercancías y financieros. Se basa en la hipótesis de Fisher, en la cual el diferencial de la tasa de interés nacional y extranjera iguala la tasa esperada de variación en el tipo de cambio.

Enfoque monetario

En cuanto el enfoque monetario, este enfatiza las condiciones monetarias relativas entre la economía nacional y la extranjera. Una variación de la oferta de dinero en un país (sin que cambie la oferta de dinero en el otro país) origina variaciones proporcionales en las variables nominales de ese país, incluido el tipo de cambio.

La premisa de estos enfoques es que los tipos de cambio nominales se mueven en proporción a la evolución relativa de los precios de la economía nacional y extranjera, por lo que el tipo de cambio real de equilibrio sería constante, al menos al largo plazo, cuando los niveles de precios se ajusten totalmente.

Corriente de pensamiento estructural

En cuanto a la segunda corriente de pensamiento, la estructural, en esta podemos identificar dos tipos de enfoques predominantes: el tradicional de flujos y el enfoque de activos.

Con el enfoque tradicional de flujos se realiza el primer análisis técnico sobre la determinación del tipo de cambio en un contexto macroeconómico. Este enfoque considera que la variación de los tipos de cambio tendría por objeto equilibrar la oferta y la demanda de divisas que se originan en los flujos internacionales de bienes y servicios (exportaciones e importaciones).

En cuanto al enfoque de activos, estos modelos subrayan la cuenta de capital de la balanza de pagos, sosteniendo que el tipo de cambio varía con el fin de equilibrar la demanda internacional de fondos de activos.

Dentro de este enfoque, se plantean dos modelos, el monetario y el de equilibrio de cartera. El primero supone que los activos nacionales y extranjeros son sustitutos perfectos en la cartera de los agentes, mientras que el segundo considera que el tipo de cambio ajusta el valor de los activos financieros en las carteras nacionales al nivel considerado óptimo por los agentes, dados los tipos de interés y los stocks de los activos.

Como se puede observar, los diversos planteamientos teóricos en torno al tipo de cambio consideran múltiples variables sobre las que actúa el tipo de cambio como mecanismo de ajuste: variaciones en los precios, variaciones en las tasas de interés, variaciones en la oferta monetaria, variaciones en los flujos de fondos derivados del comercio internacional de mercancía, variaciones en los flujos de fondos derivados del intercambio de valores y variaciones en la demanda de activos financieros.

Todos los enfoques consideran que en el mediano plazo los ajustes en el tipo de cambio equilibrarán las diversas variables consideradas.

Hay otra corriente de pensamiento en la que juega un papel fundamental las “noticias y las sorpresas”, ya que al ser los tipos de cambio esencialmente variables que recogen proyecciones a futuro (forward looking) los mercados cambiarios se ven influidos por los ingentes flujos de información a los que están expuestos.

Es importante destacar que la evidencia empírica sobre la aplicación de los diferentes enfoques para explicar el comportamiento y resultados de las variaciones de las paridades cambiarias no es concluyente, dado la influencia de una gran cantidad de variables que intervienen en la fijación de precios y tasas de interés en los mercados internacionales, así como un sinfín de factores que influyen sobre el comportamiento de los agentes económicos.

No obstante, esto no significa que no aporten una luz sobre el comportamiento de los mercados internacionales y el papel del tipo de cambio.

Por ejemplo, Paul Krugman (1991) realizó un análisis sobre la inestabilidad de las tasas de cambio, después de que se implementaran a nivel mundial regímenes cambiarios más flexibles; algunas de sus conclusiones, son las siguientes:

  • Las variaciones en el tipo de cambio carecen de un impacto mayor sobre la inflación, aunque generalmente se espera que las grandes variaciones de la tasa de cambio deberían tener un impacto inflacionario en los países donde se deprecia y un efecto deflacionario en los países donde se revaloriza.
  • Por existir cierta clase de desconexión entre las tasas de cambio y la economía real, es que las tasas pueden ser tan volátiles como lo han sido; es decir, las tasas de cambio pueden moverse tanto, precisamente porque parece importar poco.
  • Las tasas de cambio no afectan los flujos de comercio a los precios agregados, en la medida que se podría esperar, lo cual se debe, en gran parte, a que las firmas que venden a otros países no cambian sus precios como cabría esperar.

La razón de lo anterior es que la fijación de precios en el comercio internacional obedece a razones de orden estratégico por parte de las empresas que concurren a estos mercados, tomando en consideración que el comercio internacional no se efectúa fácilmente y, por lo tanto, la lucha por el posicionamiento demanda de inversiones y de decisiones que en el corto plazo no toman en cuenta las fluctuaciones de la tasa de cambio.

Lo anterior, da una idea sobre la estrategia que pueden seguir las empresas multinacionales para fijar sus precios de transferencia y enfrentar el riesgo cambiario o riesgo económico.

¿Cuándo debemos de realizar un ajuste por riesgo cambiario?

Ahora bien, ¿Cuándo debemos de realizar un ajuste por riesgo cambiario? De conformidad con las Directrices de Precios de Transferencia de la OCDE, cuando sea significativo y material. Para determinar lo anterior, es necesario realizar un análisis funcional sobre la operación en cuestión.

Lo anterior es fundamental por las siguientes razones:

  • Porque hay que identificar el mecanismo de reparto del riesgo cambiario.
  • Porque hay que identificar las estrategias financieras implementadas para equilibrar las variaciones cambiarias; y
  • Porque hay que identificar los mecanismos estratégicos para mantener los márgenes de rentabilidad como pueden ser políticas agresivas de reducción de costos y el mejoramiento de la eficiencia productiva y administrativa.

El riesgo cambiario se puede expresar como riesgo económico, el cual es una consecuencia de las variaciones en los tipos de cambio que afectan directamente el precio cargado entre partes relacionadas, esto es, los flujos financieros.

De acuerdo con Mosqueda (2009), es posible ajustar, por variaciones en los tipos de cambio, el rendimiento de operaciones entre compañías independientes y equipararlo con los resultados de empresas relacionadas.

Principio Arm’s Length

Así, para determinar la fiabilidad del principio Arm’s Length es preciso que el ajuste a los resultados (utilidades brutas) de cada empresa comparable refleje la exposición al riesgo cambiario de la filial extranjera.

También considera que, tanto empresas vinculadas como independientes comparten el riesgo económico en igual grado con los terceros con los que contratan, porque el riesgo puede estar presente en una empresa con flujos de efectivo denominados en una sola moneda si sus competidores tienen costos con base en distintas monedas.

Mosqueda (2009) plantea un modelo para ajustar el precio de transferencia por riesgo económico y cuyas consideraciones básicas del modelo (Modelo de Silva [1995]), son las siguientes:

  • Parte del principio de que las empresas comparables independientes, al compartir el riesgo asociado con las fluctuaciones en la moneda, lo reducen.
  • Para probar la fiabilidad del principio Arm’s Length marcado por la norma, los resultados (utilidades brutas) de cada empresa comparable deben ajustarse para reflejar la exposición al riesgo cambiario de la filial extranjera.

Ajuste al margen de utilidad bruta

La función que establece el ajuste al margen de utilidad bruta es:

?_(1 )= ?_1^′[1+?](?−?) Donde, 

?_(1 )= margen de utilidad bruta (en porcentaje), 

?_1^′ = ajuste al margen de utilidad bruta, 

? = coeficiente de distribución del riesgo cambiario, 

g = variación significativa en el tipo de cambio entre dos periodos consecutivos, la fórmula general es g = ln(e1/et-1), 

? = variaciones promedio en los tipos de cambios históricos, R-1 = factor de ajuste. 

?_1^′ = ?_(1 ) R-1 

R = 1 + r; r = ?(?−?); R-1 =

Es razonable definir un rango histórico promedio en el tipo de cambio y aplicar solo el ajuste por variaciones cambiarias cuando el tipo de cambio actual esté fuera del rango histórico especificado.

Cuando la moneda extranjera se aprecia respecto de la moneda doméstica por fuera de ?, habría que hacer un ajuste descendente en el margen de utilidad bruta de la empresa comparable del mercado nacional (país importador), a partir de la siguiente ecuación:

?_1^∗ = ?_1(1 + r)

Por el contrario, cuando el valor de la moneda extranjera se reduce con respecto a la nacional, se tendría que hacer un ajuste hacia arriba en el margen de utilidad bruta de la empresa comparable del mercado nacional:

?_1^∗ = ?_1(1 - r)

La dirección del ajuste dependerá de los efectos que tenga el riesgo económico sobre los márgenes de utilidad bruta comparables, pero, sobre todo, de la magnitud y exactitud con que se calcule g en su periodo correspondiente.

Clark et al. [1999], considera que los actuales modelos de prorrateo de riesgos por tipo de cambio fallan al no contemplar la intención estratégica de las empresas que establecen precios internacionales para hacer frente a las variaciones en los tipos de cambio.

Directrices sobe Precios de Transferencia de la OCDE

Finalmente, en cuanto a las Directrices sobe Precios de Transferencia de la OCDE, cabe destacar los siguientes párrafos en los cuales se hace una consideración sobre el tipo de cambio.

Método del Precio de Reventa

2.30. Un margen de reventa es más exacto cuando se obtiene en un tiempo relativamente corto a partir del momento en que el revendedor adquiere los bienes. Entre más tiempo transcurra entre la compra original y la reventa es más sencillo que otros factores (como cambios en el mercado, movimientos en el tipo de cambio, fluctuaciones en los costos, etc.) tenga que tomarse en cuenta al realizar cualquier comparación.

Método de margen neto de utilidad transaccional

2.82 La decisión de incluir o no las ganancias y pérdidas por fluctuaciones cambiarias en la determinación del indicador de utilidad neta da origen a un conjunto de asuntos complejos de comparabilidad. En primer lugar, es necesario considerar si las ganancias o pérdidas cambiarias son de tipo comercial (por ejemplo, una ganancia o pérdida cambiaria derivada de una cuenta por cobrar o por pagar de tipo comercial) y si la entidad analizada es o no responsable de ellas.

En segundo lugar, debe considerarse y tratarse de la misma manera cualquier cobertura de la exposición a fluctuaciones en el precio de la moneda extranjera derivada de la cuenta por cobrar o por pagar de tipo comercial subyacente al determinar la utilidad neta. En efecto, si un método de margen neto de utilidad transaccional se aplica a la transacción en la que el riesgo cambiario se asume por parte de la entidad analizada, las ganancias o pérdidas cambiarias deben tenerse en cuenta de manera consistente (ya sea dentro del cálculo del indicador de utilidad neta o de manera separada).

Bibliografía 

Mosqueda Almanza, Rubén M. (2009). Precios de transferencia. Estrategia y norma fiscal. México: Cengage Learning. 

Krugman, Paul R. (1991). Inestabilidad de las tasas de cambio. Colombia: Grupo Editorial Norma. 

Sosville Rivero, Simón (2011). Teorías del tipo de cambio. Universidad Complutense de Madrid. Tendencias y nuevos desarrollos en la teoría económica. No. 858. 

OCDE (2010). Directrices sobre Precios de Transferencia de la OCDE para Empresas Multinacionales y Administraciones Fiscales. México:
"De igual manera sería un impuesto diferido por cobrar por el derecho de acreditamiento"
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