Impuesto a las herencias, igualdad de oportunidades

Impuesto a las herencias, igualdad de oportunidades

Actualmente, en México la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) establece que las personas físicas no están obligadas al pago del impuesto por la obtención de ingresos que reciban por concepto de herencias. Hasta 1961, la Federación y las entidades federativas implementaron diversos esquemas para asegurarse de gravar la transmisión intergeneracional de la riqueza.

Llevándonos a la reflexión, a diferencia de otros países, en México esta exención privilegia a las personas que incrementan su riqueza al heredar fortunas multimillonarias.

Es importante señalar, que mi estudio respecto al impuesto a las herencias no va encaminado a las diversas iniciativas presentadas en México para reformar el impuesto a las herencias, sino a la presión política mundial que ha planteado la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) a los países de implementar este gravamen como una medida para reducir la desigualdad de riqueza, además de obtener ingresos.

La OCDE al ser un foro de política mundial que promueve políticas para mejorar el bienestar económico y social de las personas de todo el mundo, el reporte emitido identifica y señala que la desigualdad de la riqueza ha sido persistentemente alta y en aumento en muchos países durante décadas.

Los hogares más ricos están reportando herencias de mayor valor, una tendencia que es probable que persista a medida que los precios de los activos sigan aumentando y la generación de la explosión de natalidad crezca. Una mayor esperanza de vida y la concentración de la riqueza entre los grupos de edad avanzada podrían reforzar aún más la desigualdad.

La crisis del COVID-19 pondrá a los países bajo una mayor presión para aumentar los ingresos fiscales adicionales y abordar las desigualdades, que se han exacerbado desde el inicio de la pandemia.

El 11 de mayo de 2021 la OCDE publica el reporte “Inheritance Taxation in OECD Countries” (disponible solo en inglés) en donde proporciona una evaluación comparativa del impuesto de sucesiones en todos los países de la OCDE y explora el papel que podrían desempeñar los impuestos sobre sucesiones, sucesiones y donaciones en el aumento de los ingresos, la lucha contra las desigualdades y la mejora de la eficiencia en el futuro.

Asimismo, presenta diversas ventajas como son:

  • Los impuestos a la riqueza tienen efectos limitados en los ahorros en comparación con otros impuestos cargados a los contribuyentes ricos.
  • Incentiva a los herederos a trabajar y ahorrar.
  • Incentiva al donante (quien ostenta el patrimonio a heredar) a dar a caridad.
  • Si bien desincentiva las sucesiones de negocios familiares (según el diseño tributario), pueden a su vez reducir el riesgo de traspasos de capital a herederos menos hábiles.

Combate a la desigualdad

El impuesto sobre sucesiones en los países de la OCDE muestra los puntos en común y la variación en la aplicación y el diseño de estos impuestos entre países, e identifica una serie de opciones de reforma que los países podrían considerar para mejorar el diseño y el funcionamiento de los impuestos sobre sucesiones, sucesiones y donaciones.

Como señaló Branko Milanovic en 2019, la acumulación extrema de riqueza es producto de décadas de políticas públicas que no se han preocupado por la disminución de la desigualdad, mientras que la concentración de mucha riqueza y poder económico en pocas personas pone en peligro la democracia debido al inmenso poder de influencia sobre el poder político que éstas pueden adquirir.

Es importante señalar, que se ha demostrado con múltiples investigaciones que la transmisión de riqueza a través de herencias es uno de los principales mecanismos que profundizan la desigualdad intergeneracional, por lo que es urgente establecer impuestos para gravarlas, lo que constituye un medio adicional para disminuir la desigualdad.

Actualmente, aunque diversos países tengan un impuesto a la herencia dentro de su legislación, una gran parte de los bienes heredados son exentos de impuestos, particularmente cuando se trata de casas, negocios y granjas, activos de pensiones y pólizas de seguros de vida. Por otro lado, en muchos países, los impuestos a las herencias pueden ser evitados con transferencias inter-vivos (donación) para un tratamiento fiscal más favorable.

La OCDE en 2018 señaló que, en términos de desigualdad de oportunidades, las herencias constituyen una ventaja no ganada por sus receptores. Este aumento adicional en las oportunidades de los herederos no se debe ni al trabajo ni al esfuerzo propio. Además, de acuerdo con este mismo organismo, la acumulación de la riqueza presenta una importante característica de auto-reproducción, puesto que las personas con mayores riquezas tienen más posibilidades de ahorrar, invertir y así acumular todavía más riqueza, y cuentan también con mayores posibilidades de contratar servicios para la gestión del pago de impuestos y la administración de su patrimonio.

Impuesto a las herencias

El impuesto a las herencias suele ser criticado con el argumento de que a través de este mecanismo se grava de nuevo a quienes ya antes pagaron un impuesto.

Estudiosos de la materia señalan que ese argumento es equívoco ya que lo que se grava es el incremento del patrimonio del heredero, sean cuales sean los antecedentes fiscales de la persona fallecida. Por lo mismo, el impuesto a las herencias tampoco es un impuesto a la muerte, sino un impuesto que grava la riqueza recién adquirida.

Nuestro país y la distribución de la riqueza

Nuestro país no es ajeno a las tendencias alrededor de la concentración extrema de la riqueza y el ingreso. Antes del surgimiento de la pandemia por Covid-19, México ya se caracterizaba por ser uno de los países más desiguales del planeta.

De acuerdo con el Banco Mundial, para 2019, de un conjunto de 130 países de los cuales se cuenta con información del coeficiente de Gini —la medida más popular de la desigualdad—, México ocupa el lugar 110, es decir, que se sitúa entre el 15% de los países con mayor desigualdad.

La acumulación extrema de la riqueza en México es tal que sólo 0.2% de la población tiene más de 1 millón de dólares, en tanto la mitad de la población tiene una riqueza menor a 10,000 dólares, equivalente a cerca de 200,000 pesos.

Es tan alta la concentración de la riqueza en México, que las 16 personas más ricas del país concentran en total una riqueza equivalente a 10.4% del PIB. Una comparación regional muestra que esta situación es más grave que la de otros países, como Brasil (9.7%), Perú (4.9%) y Argentina (2.5%), aunque menor que la de países como Chile.

Una de las causas de la extrema desigualdad económica en México se basa primordialmente en el papel del capital en la sociedad, su evolución histórica y su crecimiento durante las últimas décadas.

Así, mientras que en México el 1% más rico posee el 30% de los ingresos totales, esta extrema concentración es mucho mayor en los ingresos por rentas de la propiedad, donde este mismo grupo acumula 67% del total, mientras que, en remuneraciones salariales, sólo recibe el 3%.

Ante el privilegio fiscal que reciben en México el capital y la propiedad, gravar las herencias sería una forma de resolver el pendiente de recaudar lo que corresponde a los grandes capitales, su reproducción en el tiempo, y disminuir la extrema desigualdad de los ingresos y la riqueza en México.

Recaudación tributaria en México

Dejan claro que la caída económica en 2020 y la recuperación pronosticada para 2021 existe presión sobre los ingresos tributarios en México, siendo sumamente preocupante, ya que presentan niveles tan bajos que son insuficientes para el financiamiento que requiere la garantía de los derechos humanos en el país.

El nivel de recaudación que tiene México es bajo en términos internacionales, comparado con países de altos ingresos, así como los de la OCDE.

Incremento de ingresos tributarios

Incrementar los ingresos tributarios de manera progresiva, gravando los ingresos por herencias, constituiría un cumplimiento de la obligación internacional de usar al máximo los recursos disponibles para garantizar el ejercicio de los derechos humanos.

Tal como lo ha sustentado la Iniciativa sobre Principios de Derechos Humanos en la Política Fiscal, la posibilidad de proteger derechos depende de que se emprenda una protección social más profunda y estructural, financiada a partir de reformas progresivas de los sistemas tributarios, que dejen atrás las visiones ortodoxas y los dogmas fiscales.

Además, el gobierno mexicano debe asegurar que su política fiscal sea socialmente justa y progresiva, dando prioridad al gasto social para garantizar los derechos humanos.

Presión política mundial para México

La presión política mundial que ha planteado OCDE a los países de implementar un gravamen a la desigualdad de riqueza (dentro de ellos a México), recomendando cambios en el diseño de la legislación que establecen los impuestos a la herencia, proponiendo acciones como son:

  • Que el objeto del gravamen sea la parte que cada persona reciba en la sucesión y no el total de la herencia. Esto permite una mayor progresividad en el gravamen, promueve una disolución de la riqueza a mayores beneficiarios.
  • Que se graven las transferencias de riqueza inter-vivos estableciendo una exención única que perdure durante la vida de la persona.
  • Establecer límites a las exenciones de impuesto a la herencia.
  • Promover una progresividad en el cálculo del impuesto, independientemente del grado familiar del beneficiario.
  • Que los impuestos sobre donativos entre familiares sean coherentes con el diseño de las transferencias de riqueza inter-vivos y así establecer un umbral exento que no promueva el uso de transferencias anuales exentas.
  • Mejorar los diseños en cuanto a las categorías de bienes exentos.
  • Hacer sujetos del impuesto a los contribuyentes que migren a otro país por un número de años después de su migración, así reduciendo el riesgo de evasión. Lo anterior, deberá hacerse al margen de los tratados tributarios vigentes.
  • Establecer sistemas fiscales que no permitan una disminución importante de la carga tributaria a través de fideicomisos o estructuras similares. Promover la transparencia y el intercambio de información internacional.
  • Proporcionar un tratamiento fiscal a las ganancias de capital no realizadas al momento de la sucesión.
  • Usar mecanismos de pago para sobrellevar la posible iliquidez de los beneficiarios que están obligados al pago de impuesto.
  • El valor de los impuestos debe calcularse usando el valor de mercado justo al cual están valuados los bienes heredados.
  • Promover obligación de reportar transferencias de riqueza.

Conclusiones

La presión política, así como las tendencias en el mundo son parte fundamental para la preparación de México, respecto a los ingresos por herencias, medidas que deberán tomarse a mediano plazo.

Es necesario evaluar la implementación de estos impuestos de manera detallada, existiendo vigilancia sobre la instrumentación del régimen fiscal o modificación a las disposiciones fiscales.

Al modificarse en México el impuesto a las herencias como lo recomienda la OCDE, contribuiría a solucionar problemas graves como son las crisis sanitaria y económica que se han visto agravadas por la escasez de recursos públicos.

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