La verbena fiscal de mi pueblo Una fiesta ¡muy! “Patriotera”

La verbena fiscal de mi pueblo Una fiesta ¡muy! “Patriotera”

Septiembre es un mes donde los sentimientos son encontrados. Históricamente se hace alusión al recuerdo de quienes forjaron la patria que conocemos… ¿o conocíamos? Da igual, ¡es fiesta! ¡Se respira y transpira patriotismo! Hidalgo, Iturbide, la Corregidora, la igualdad, los derechos humanos, la honestidad, suena y se lee raro, pero son las nuevas modas de crear “héroes” desde hace casi 20 años el día en que la campana, los cohetes y alguno que otro despistado celebra con un grito muy especial.

En el ámbito de lo fiscal, la fecha de celebración es a partir del día 8 del mes.

En mi pueblo querido las tradiciones de la época obligan a la verbena, puestos de lotería, agua fresca, pozole, tostadas de pata, sopes, garnachas, confeti, romper huevos –uno que otro fiel seguidor del dios Baco lo aplica en su total retórica-, el registro civil; los besos que deben ser robados sin cargo al erario personal con posterioridad, pero con la coyuntura de hacerlo con la novia de otro parroquiano y retar al destino en ello; la ruleta, pirinola, buñuelos… las adelitas –adelantadas en su tiempo, pero muy patriotas, los “Milianos”1 relamiendo bigotes por el taco de carnitas, junto a otros personajes que irán saltando a la vida conforme avance la trama.

Sucedió en un pueblo del Sur, donde el Edén puede ser lugar de diatribas…

Porfirio, Porfirio, ¡espera! ¿Pos qué te van a regalar que vas como alma que lleva el diablo?

¡Me mandó llamar el patrón! anda todo alebrestado por dos casos que debemos atender antes de ir a la verbena popular en la plaza: la nueva emisión de las leyes hacendarias para 2021 y un tema de una quesque devolución de algo indebido, ya ves cómo es de “conservador”…

¡Espero no sean las cartas que me escribió la Martina, de aquella vez en el río!, pensó en silencio Porfirio. “Lolita”2 también estaba presente en su mente y cuando se ponía veleidosa, solía cambiarse de nombre a “Dolores”.

Porfirio se despidió de su amigo y llegó sin más demora a la casa del hacendado –su patrón-.

-¿Pá que soy bueno patrón? usté dirá-

-Porfirio, que bueno que llegaste, traigo atravesado a Mateo “el recaudador”, dice que no procede devolver lo que se pagó indebidamente en IVA por la factura que se le hizo a Don Carmelo, ¿lo recuerdas?-

-¡Cómo no patrón! si hasta de memoria se lo puedo recitar…-

-¡Pos pa’ luego es tarde! Aprovechemos el camino a la verbena para tratar el tema y luego hablamos de las sorpresas pa´ 2021, que al cabo, hay trecho por cubrir hasta la plaza popular. Porfirio, aludiendo a sus dotes de estudioso de la materia, en lo que ambos recorrían el trayecto sinuoso del terreno, inició la conversación:

“Ser o no ser” he ahí el objeto de la discusión. (Acto primero)

Recuerdo bien ese día patrón, se le facturó a don Carmelo un concepto que la ley del IVA lo considera no objeto, y pior tantito, además con todo y ese mentado IVA…

Don Carmelo, como buen descendiente de la madre patria y avezado en el comercio pagó su compra, aunque debo reconocer patrón, que se mostró escéptico de lo correcto de la operación. Ya luego mi dijo su chalán que dizque consultó con su tenedor de libros y al tener los pelos de la burra en mano, presentó ante don Mateo su escrito para que le devolvieran lo pagado de más. No cabe duda, la tostada española y el vino tinto han aumentado su gusto por las buenas formas y propio de la ocasión.

-Pero… ¿Cómo está eso Porfirio? ¡Habla sin tanta prosapia! Ya hasta te pareces a tu compadre Cicerón…

-Usté dispense patrón, procuraré ser simple en delante-

Apercibido por la ocasión y el tema, Porfirio desarrollo su retórica tal como lo haría el más grande de los estoicos de la antigüedad…

En términos llanos patrón, le facturamos a don Carmelo, una cantidad de IVA incorrecta porque unos de los productos no tenía vela en el entierro3, los puristas y conservadores de las buenas formas legales le llaman: Un acto no objeto de la ley. Para ejemplificar, Porfirio, trazó unos garabatos en un papel, donde le mostraba el efecto a su patrón:

Ventas a don Carmelo:

-Jamón serrano$100,0004
– Vino de consagrar15,0005
– “otros”650,000
Subtotal$165,000
(x) tasa de IVA16%
(=) IVA traslado$ 10,400
(=) total a cargo de Don Carmelo  $175,4007

Esto es de lo que se adolece don Carmelo, patrón, y es lo que pide que le devuelva don Mateo. Sin tanto brinco, la cantidad de $8,000 por el IVA que pago de más por haber sido un acto no objeto de la ley.

¿Y qué razón le dio Mateo a Carmelo? Por Dios, ¡habla ya Porfirio! ¿Por qué demoras?

¡Me estoy limpiando patrón!, pensé que era una piedra lo que rejunte…

Mire usté patrón, don Mateo sacó su código8 para aleccionar a don Carmelo y le dio el siguiente santo y seña:

Artículo 22.- Las autoridades fiscales devolverán las cantidades pagadas indebidamente y las que procedan conforme a las leyes fiscales. En el caso de contribuciones que se hubieran retenido, la devolución se efectuará a los contribuyentes a quienes se les hubiera retenido la contribución de que se trate. Tratándose de los impuestos indirectos, la devolución por pago de lo indebido se efectuará a las personas que hubieran pagado el impuesto trasladado a quien lo causó, siempre que no lo hayan acreditado; por lo tanto, quien trasladó el impuesto, ya sea en forma expresa y por separado o incluido en el precio, no tendrá derecho a solicitar su devolución. Tratándose de los impuestos indirectos pagados en la importación, procederá la devolución al contribuyente siempre y cuando la cantidad pagada no se hubiere acreditado. –El énfasis es propio-

Artículo 22.-

-¡Santo Cristo de la montaña! ¿Qué significa esto Porfirio?

-Palabras más, palabras menos, Don Mateo le está diciendo a Don Carmelo, que gracias por participar y que mejor vaya a ver si ya puso la marrana porque que no le van a devolver lo que pagó de más.

Ambos seguían su caminata absortos por lo narrado, sin percatarse que cruzaron por la tienda de Don Carmelo, dicho sea de paso, es pertinente mencionar que surgió un diálogo entre el hacendado y Carmelo, este último, molesto por la situación lanzó improperios que por respeto a usted amable lector, sólo diré que entre onomatopeyas, salieron a relucir los mejores recordatorios a los ascendientes en línea recta que hasta los de Alvarado se verían como blancas palomas.

El altercado verbal cesó, ambos reconocieron que no es de hidalgos actuar así y se comprometieron a dar solución conjunta al tema.

-Porfirio, me queda claro que el actuar de Mateo no es correcto, ¿Qué podemos hacer para ayudar a Carmelo?

-Mire patrón –respondió Porfirio-, debemos presentar una declaración complementaria apoyando la razón en el artículo 32 del Código9, manifestando en ella, el pago de lo indebido del IVA por el acto no objeto de la ley al que se le consideró el traslado del impuesto y que nosotros consideramos en nuestro cálculo del mes de la transacción con Don Carmelo.

Estoy seguro patrón que a Don Mateo no le gustará eso y se pondrá como energúmeno. Tal vez quiera aplicar lo que dice el refrán: dos pájaros por un tiro, pero con lo que no cuenta, es que el licenciado del juzgado del pueblo, ya postuló su decir razonado del tema y que podemos hacerlo propio en nuestra defensa si es que llegásemos a esa instancia.

-¿Y cuál es ese decir del licenciado del juzgado? –Dijo del hacendado-, dime de una vez Porfirio para aquietar el alma…

-Con gusto se lo comparto patrón, contestó Porfirio, he aquí lo solicitado:

Solicitud de devolución del Impuesto al Valor Agregado. Su procedencia no está condicionada a que el tercero retenedor haya enterado al fisco el monto correspondiente

-¡Muy bien Porfirio!, procede entonces conforme a ley para que cuando la autoridad devuelva la cantidad pagada indebidamente; nosotros ayudemos a su vez a Carmelo devolviéndole lo que nos pagó de más en la venta que le hicimos.

-Raudo como el viento patrón, así como dice el pastelero francés del pueblo: C’est la vie.

-¡Ah qué Porfirio!, si le sigues comprando pasteles a ese franchute y no le pagas, entonces más delante él mismo dirá: C’est la merde y ya conocemos esa historia en nuestro país…

Porfirio -haciendo como que la virgen le habla- puso oídos sordos a esas últimas palabras y contestó: ¡Por fin llegamos a la verbena patrón!

Acto segundo

Buenas tardes Carmelita, que gusto verla por aquí

La verbena, el olor a buñuelos y café de olla, la algarabía, el patriotismo a flor de piel, los bailables, música mexicana alegórica, los chilpayates de un lado a otro -hasta parecen mayates-, todo el ambiente es de fiesta. El hacendado y Porfirio quisieron refrescar la garganta y se dirigieron al puesto de los curados, ¡Pasen! ¡Acá los de fresa y piñón para el liberal y el conservador!

-¡Salud Porfirio! El aludido replicó la cortesía, pues así lo dictaba el manual de Carreño. Hasta el fondo los tarros.

-A ver Porfirio, mientras recorremos la verbena y los puestos, ¿Qué me dices de la ley hacendaria para 2021 que el cacique del pueblo propone y que analizarán nuestros representantes populares?

¡Ya me agrió el curado patrón! Porfirio, que veía pasar a Carmelita y le guiñaba el ojo tuvo que posponer su destino con la bella en cuestión y su mirada se dirigió al puesto del registro civil; lo atendía Don Sebastián, el cual tenía mala fama, los murmullos del pueblo decían que quien cuenta los votos es el que gana y a Porfirio le caló un aire que se cruzó en ese momento. En fin, continuaron caminando, Porfirio pretendía hacer omisión del encargo de explicar las reformas fiscales que afectarían en el año venidero. Los dos parroquianos llegaron a un puesto muy peculiar, tenía un letrero que decía así: La diatriba, la lotería como nunca la han jugado. Todo parecía fuera de contexto, para entrar a jugar les pedían a los habitantes del pueblo elegir un bando, no había más que de dos sopas; el bando liberal donde Benito ganaba y ganaba cada ronda y en el otro lado de la mesa se veía a Don Miramón, catrín y de bombín.

¡Silencio! –Gritó el merolico-, la ronda de la lotería va a iniciar.

El hacendado tocó su sombreo y dirigió su saludo a Don Miramón, quien como buen caballero, devolvió la cortesía. Benito sólo movió de un lado a otro la cabeza, mientas lo ojos los dirigía al noroeste de su facción.

-¡Porfirio! ¿Te vas a quedar como si nada y no me explicarás las reformas?

-Si patrón, lo haré como dice el refrán: un ojo al gato y otro al garabato

Inicia la ronda, una sola línea y el que resulte el ganador.

Los parroquianos atentos, Miramón y Benito velan armas en sentido figurado, va la primera carta:

¡Dije y no dije! La incertidumbre

Todos se quedaron absortos, ya que la propuesta de reforma en cuanto al Código Fiscal de la Federación se refiere, en el artículo 5-A se hace una adecuación muy peligrosa que pretende llevar el tema de re caracterizar todo aquello que implemente el contribuyente en su esfera jurídica y que pretenda obtener beneficio fiscal sobre lo económico10 hacia el tema penal oficioso11. Para mayor entendimiento, se transcribe el 7º párrafo del artículo en comento:

7º (P) La expresión razón de negocios será aplicable con independencia de las leyes que regulen el beneficio económico razonablemente esperado por el contribuyente. Los efectos que las autoridades fiscales otorguen a los actos jurídicos de los contribuyentes con motivo de la aplicación del presente artículo, se limitarán a la determinación de las contribuciones, sus accesorios y multas correspondientes, sin perjuicio de las investigaciones y la responsabilidad penal que pudieran originarse con relación a la comisión de los delitos previstos en este Código. El énfasis es propio.

Art. 5- A CFF

Segunda carta

Gritos aquí y allá, silbatinas porque a un parroquiano se le cayó la chabela de cerveza; liberales y conservadores intercambian frases peyorativas, los algodones de azúcar y los elotes con harto chile y crema, Don Benito que no está a la altura de la mesa, solo atina a pedir ayuda para posicionar la corcholata en la carta. La segunda carta es cantada por el merolico: ¡El doble cero y siete! El espía que te amará…

-¿A qué se refiere esa reforma Porfirio? Preguntó un poco preocupado el hacendado al mismo tiempo que rechazaba un alfajor de banderita. No quería un susto adicional por el azúcar.

-Esa reforma patrón, -contestó Porfirio-, se refiere a lo que propone el cacique a través de la señora que tiene mal rostro atrás del mostrador y en lo textual dice lo siguiente:

Los visitados, sus representantes o la persona con quien se entienda la visita en el domicilio fiscal, están obligados a permitir a los visitadores designados por las autoridades fiscales el acceso al lugar o lugares objeto de la misma, así como mantener a su disposición la contabilidad y demás papeles que acrediten el cumplimiento de las disposiciones fiscales de los que los visitadores podrán sacar copias para que previo cotejo con sus originales se certifiquen por éstos y sean anexados a las actas finales o parciales que levanten con motivo de la visita. También deberán permitir la verificación de bienes y mercancías, así como de los documentos, estados de cuentas bancarias, discos, cintas o cualquier otro medio procesable de almacenamiento de datos que tenga el contribuyente en los lugares visitados; las autoridades fiscales podrán utilizar herramientas tecnológicas para recabar imágenes o material que sirva como constancia de los bienes y activos que existen en el domicilio fiscal, los cuales quedarán protegidos en términos del artículo 69 de este Código. Énfasis añadido.

Artículo 45 CFF.

¡Inaceptable! –Gritó el hacendado-, imagina Porfirio, pueden salir a la luz las valiosas cartas de Doña Josefa al cura y al buen Agustín.

-Porfirio solo atinó a subir los hombros, a estas alturas su corazón era liberal pero en el puesto contiguo al de la lotería le adivinaron el futuro y se vislumbraba muy “conservador”…

Los ánimos se caldeaban entre ambos bandos, diatribas, iban y venían, Benito se alaciaba el cabello de los nervios, Miramón quería ganar a como diera lugar, no le importaba buscar consejo en el exterior de la mesa. ¡Silencio absoluto cuando vieron al merolico levantar la mano!

Tercera carta

¡La que pide y no cumple! Doña Donata

-¡Como anillo al dedo! ¡Ahí le hablan a la vieja interesada! –grito una “Adelita” al fondo de la mesa, los demás voltearon muy rápido para ver de quien hablaban, tres ancianos reportaron ese día tortícolis. El chamán hizo lo suyo con la medicina ancestral.

-¡Esa si me la sé Porfirio! Conozco a doña Donata y sé que es media olvidadiza una vez que obtiene lo que quiere y para muestra un botón –como dice el refrán- de lo que pretenden cambiar para 2021, aquí te lo comparto:

XX. Las asociaciones y sociedades civiles, sin fines de lucro y autorizadas para recibir donativos deducibles en los términos de esta Ley, que comprueben que se dedican exclusivamente a la reproducción de especies en protección y peligro de extinción y a la conservación de su hábitat, siempre que además de cumplir con las reglas de carácter general que emita el Servicio de Administración Tributaria, se obtenga opinión previa de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Énfasis propio

Artículo 79 LISR12

La tarde sucumbía ante el ocaso, se encendieron las lámparas especiales para la ocasión, el lábaro patrio mostraba un águila media rara…

Benito se relamía de gusto, tres de tres, imparable. Porfirio ya sentía identidad a su causa en el juego fiscal patrio, el hacendado miraba con recelo esta “alianza”.

Se va y se corre ¡La última y nos vamos! Ya casi sin voz, el merolico la soltó…

Cuarta carta

La que permanece inmóvil… ¡La piedra!

Las corcholatas se apresuraban a cubrir el recuadro respectivo de la carta… Oigan, ¿Alguien ha visto a doña Chayo? Todos se miraron sin hallar de momento la respuesta. Un mesero del puesto de comida contestó, ¡fue al refrigerador a sacar los mejores cortes de carne para la ocasión!

¡Gané! ¡Gané! Gritó Benito, el merolico revisó las cartas echadas y la línea era perfecta, ¡ganaron los liberales! Siendo las 18:57 todo se consumó en beneficio del bando en cuestión. Los conservadores derrotados en la lotería buscarían otros juegos donde ejercer su poder.

Porfirio decantado por Carmelita, escucho al hacendado decir: ¿Es todo en el tema fiscal? ¿Hay más de que preocuparse? Para calmar la angustia del hacendado, Porfirio resolvió cerrar con broche de oro el tema. Para ello, invito a su patrón a jugar el todo por el todo la explicación a su cuestión.

-Venga patrón, en la pirinola está la solución, ¡juguemos nuestra suerte para 2021! Vas Porfirio, ¡gira la pirinola!…

Vueltas y más vueltas, angustia, incertidumbre, todos se reunieron para ver lo que deparaba la suerte, el movimiento cesó, el destino asentó: “Todos ponen”.

Prende la mer!

Después de su mala partida, todo el pueblo supo que el buen Porfirio visitó a su amigo el pastelero y decidió quedarse allá donde los perfumes cubren los rastros.

Notas al pie: 

1. Apocope de “Emiliano” utilizado por el escritor Pedro J. Fernández en su personaje central.

2. En la décadas de los 70’s – 80´s, en los comerciales oficiales se le conocía a la SHCP como “Lolita” y cuando el contribuyente no cumplía adecuadamente con sus obligaciones, la autoridad se transformaba en “Dolores” para el mismo.

3. Coloquialmente hablando

4. Tasa 0%, art. 2-A LIVA

5. Obviando intencionalmente para efectos didácticos, el tratamiento previo en IEPS y considerando la tasa del 16%. Artículo 1 LIVA

6. Que para el desarrollo del tema fiscal, en adelante deberemos considerar como los “no objetos” dentro de la ley del IVA, pero que en el ejemplo didáctico se consideró indebidamente a la tasa del 16%. 

7. Resultado de sumar $15,000 +$ 50,000 = $65,000 * 16% = $10,400.

8. Código Fiscal de la Federación

9. Ibidem

10. Reforma fiscal en 2020.

11. Propuesta en el paquete de reformas fiscales 2021

12. Ley del impuesto sobre la renta.
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