Norma de Información Financiera C16

Norma de Información Financiera (NIF) C-16. Pérdida crediticia esperada

Alcance

El objetivo de esta Norma de Información Financiera (NIF) es establecer las normas de valuación, presentación y revelación para el reconocimiento inicial y posterior del deterioro de los instrumentos financieros por cobrar en los estados financieros de una entidad económica.

Principales cambios

Los principales cambios que tiene esta norma consisten en cómo deben determinarse y cuándo deben reconocerse las pérdidas esperadas por deterioro.

La NIF C-16 requiere que la pérdida esperada se determine con base en la experiencia histórica sobre pérdidas crediticias que tenga la entidad; en las condiciones actuales, y en los pronósticos razonables y sustentables de los diferentes eventos futuros cuantificables que pudieran afectar el importe de los flujos de efectivo futuros por recuperar de los Instrumentos Financieros por Cobrar (IFC).

Esto implica que las entidades deberán preparar información estadística que les permita determinar confiablemente el monto de las pérdidas esperadas, comparar dicha información con las condiciones actuales y con pronósticos razonables y sustentables.

Los activos financieros se clasifican en cuatro categorías:

  1. Cuentas por cobrar.- Aplica modelo simplificado
  2. Cuentas por cobrar con financiamiento.- Modelo de 3 etapas
  3. Instrumentos financieros por cobrar o vender.- Modelo de 3 etapas
  4. Instrumentos financieros para negociar. NO APLICA

La mayoría de las empresas caerá en el modelo simplificado y deberá realizar el estudio de la pérdida crediticia basado en la experiencia histórica y las condiciones actuales de la cartera para determinar una tasa aplicar:

Determinación de la pérdida crediticia

La determinación de la pérdida crediticia implica que deberán hacerse estimaciones, las cuales habrá que ajustar periódicamente con base en la experiencia obtenida.

Aplicable a todas las entidades, en el caso de la categoría 2, encontraremos a las instituciones financieras ( ej . sofom) de la cual se aplicara el modelo de 3 etapas y el cálculo deberá apoyarse en un experto.

Para el modelo de 3 etapas se deberá establecer el grado de riesgo de los instrumentos financieros.

  • Etapa 1= Riesgo bajo- No deteriorado significativamente
  • Etapa 2=Riesgo mas que bajo- Deteriorado (pero no hay evidencia significativa)
  • Etapa 3=Riesgo mas que bajo- Evidencia de deterioro

Sin duda una de los grandes cambios y mayores retos al aplicar esta Norma será el de la identificación de riesgos de   los instrumentos financieros, la cual es común para trabajos de auditoria pero no tanto para quien realiza los registros contables; por lo cual lo más importante para poder estimar esta pérdida crediticia tanto en el modelo simplificado como en el modelo de 3 etapas será el conocimiento de las condiciones del negocio. (Tipos de cartera de crédito, zonas geográficas de las mismas , días de crédito, etc) ya que sin un adecuado conocimiento de estas condiciones podríamos caer en el error de aplicar una tasa de descuenta única determinada sobre clientes con riesgo al total de la cartera , que no forzosamente corre el riesgo de caer en pérdida crediticia.

Ejemplo. Un banco que tiene una cartera de clientes por tarjetas de crédito(a la cual a menudo se otorgan sin estudio de ingresos) no tienen el mismo riesgo de no ser cobradas que una cartera de créditos hipotecarios (bajo las cuales la revisión para la otorgación del crédito es mayor) por lo cual sería injusto aplicar  la misma tasa para pérdida crediticia a dos carteras con riesgos totalmente diferentes, y a la cual lo correcto sería determinar una tasa diferente para cada tipo de cartera crediticia.

Consideraciones para modelo simplificado

  • No hay un enfoque que ‘se adapte a todos los casos’ por lo que cada entidad tendrá que considerar sus propias circunstancias
  • Las normas no describen cómo una entidad debe estimar las pérdidas crediticias esperadas (PCE) durante toda la vida del activo financiero
  • Se permite el uso de soluciones prácticas, por ejemplo una “matriz de pérdidas”
  • Las pérdidas se reconocen con base en las PCE durante la toda la vida en cada fecha de reporte
  • Una entidad usará su experiencia histórica sobre pérdidas crediticias, ajustada según sea necesario para reflejar las condiciones actuales, según corresponda
  • Requiere juicio, información histórica que permita razonablemente predecir las pérdidas esperadas
  • Difícil demostrar que las PCE son tan inmateriales que no se requieren cálculos ni estimaciones para pérdidas

Conclusión

Esta nueva Norma la cual entró en vigor a partir de del 1 de enero de 2018 y de aplicación retrospectiva, viene a complementar una serie de Normas (Ej. D-1,D-2, C-3 D-5) en la cual la normatividad muestra una evolución al pasar del registro contable conforme a lo devengado al registro contable en base a lo que se espera devengar.

Con lo cual el objetivo de estas normas es el que en base a información histórica fehaciente, el generador de información financiera pueda determinar razonablemente los registros que se espera ocurran dentro de las entidades, anticipando echos futuros (como la determinación de la posible pérdida crediticia de la cual estamos hablando o la determinación de los probables descuentos a efectuar o recibir en el caso de NIF D-1, D-2) Sin duda que nos encontramos ante un gran reto para generar pero sobre todo analizar la información financiera, ya que sin un debido análisis y conocimiento de las condiciones pasadas y presentes de las entidades económicas, no va ser posible realizar registros contables adecuados a las necesidades actuales.

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