Objetivos globales del auditor independiente realización de la auditoría

Objetivos globales del auditor independiente y realización de la auditoría

Esta Norma Internacional de Auditoría (NIA) trata de las responsabilidades globales que tiene el auditor independiente cuando realiza una auditoría de estados financieros de conformidad con las NIA. En particular, establece los objetivos globales del auditor independiente y explica la naturaleza y el alcance de una auditoría diseñada para permitir al auditor independiente alcanzar dichos objetivos.

El objetivo fundamental para realizar una auditoría es el aumentar el grado de confianza de los usuarios en los estados financieros. Esto se logra mediante la expresión, por parte del auditor, de una opinión sobre si los estados financieros han sido preparados, en todos los aspectos materiales, de conformidad con un marco de información financiera aplicable.

Lo anterior nos lleva a analizar el concepto de materialidad, para ello, la NIA 230 expresa el concepto de Importancia Relativa en la ejecución de una auditoría.

Para poder determinar y materializar una referencia medible adecuada, el auditor debe aplicar su juicio profesional y experiencia a los estados financieros que van a ser objeto de su examen, que se compone por: Activos, pasivos, patrimonio, ingresos y gastos. Este acomodo que está definido en las Normas de Información Financiera, proporciona al auditor y a su juicio profesional, información útil para a su vez identificar las partidas en las que el auditor debe centrar su atención y puede ser a través de la determinación de un porcentaje a aplicar: El 5% de la Utilidad Antes de Impuestos, tal vez el 1% sobre los Ingresos o de los Gastos, por ejemplo.

Riesgo de auditoría

Éste se refiere a que el informe de auditoría pueda resultar inadecuado, de tal forma que el auditor realiza procedimientos para reducir o administrar el riesgo de llegar a conclusiones inadecuadas; de tal forma, las limitaciones inherentes a las auditorías implican que una auditoría nunca podrá proporcionar una certeza absoluta.

Las NIA requieren que el auditor aplique su juicio profesional y mantenga un escepticismo profesional durante la planificación y ejecución de la auditoría y entre otras cosas:

  • Identifique y valore los riesgos de incorrección material, debida a fraude o error, basándose en el conocimiento de la entidad y de su entorno, incluido el control interno de la entidad.
  • Obtenga evidencia de auditoría suficiente y adecuada sobre si existen incorrecciones materiales, mediante el diseño y la implementación de respuestas adecuadas a los riesgos valorados.
  • Se forme una opinión sobre los estados financieros basada en las conclusiones alcanzadas a partir de la evidencia de auditoría obtenida.

En la realización de la auditoría de estados financieros, los objetivos globales del auditor son: (A) la obtención de una seguridad razonable de que los estados financieros en su conjunto están libres de incorrección material, debida a fraude o error, que permita al auditor expresar una opinión sobre si los estados financieros están preparados, en todos los aspectos materiales, de conformidad con un marco de información financiera aplicable; y (B) la emisión de un informe sobre los estados financieros, y el cumplimiento de los requerimientos de comunicación contenidos en las NIA, a la luz de los hallazgos del auditor.

Para que el auditor pueda cumplir con estos dos aspectos mencionados anteriormente, se debe realizar una Planeación de la auditoría para estar en posibilidad de detectar incorrecciones de acuerdo a la Materialidad que ha establecido, ya sea a nivel global de Estados Financieros o individualmente por las partidas integrantes de la información financiera a auditar.

Así, la Importancia Relativa se establece por el auditor para reducir a un nivel adecuadamente bajo, la probabilidad de que la suma de incorrecciones no corregidas y no detectadas supere la Importancia Relativa determinada para los estados financieros en su conjunto.

Las partidas que componen los estados financieros están directamente afectadas por la adopción de políticas establecidas por la administración de la Entidad, y la reacción del auditor para poder cumplir su objetivo de auditoría es diseñar y aplicar procedimientos de auditoría que le proporcionen evidencia suficiente que le permitan alcanzar una conclusión razonable para sustentar su opinión.

Es de vital importancia que en la Planeación de la auditoría, el auditor realice indagaciones que le proporcionen evidencia sobre la eficacia de los controles; es a través del conocimiento del control circundante o ambiente de control.

El obtener evidencia sobre un control interno confiable es un indicador de eficacia, y por el contrario, un control interno deficiente provoca un efecto contrario, de desconfianza, y una respuesta al riesgo donde se valorará como un riesgo alto. Se incrementa la evidencia que se debe obtener para alcanzar una seguridad razonable, objetivo fundamental del auditor.

Como auditores debemos obtener evidencia suficiente y adecuada con respecto a los riesgos de incorrección material mediante el diseño e implementación de respuestas adecuadas al riesgo. Esto se puede lograr a través de procedimientos que conocemos como analíticos sustantivos o pruebas de control, donde las primeras están dirigidas a transacciones, saldos contables e información que se revelará en los Estados Financieros y las pruebas de control, arrojarán como resultado la eficiencia de controles preventivos y de detección.

Con los conceptos que hemos vertido hasta ahora, podemos decir que las Normas Internacionales de Auditoría son el conjunto de requisitos y cualidades personales y profesionales que debe tener un auditor al realizar su trabajo de auditoría con tres elementos que no podemos pasar por alto:

  • Escepticismo profesional: El auditor debe estar en una actitud receptiva donde pudiera encontrar, al planear y ejecutar la auditoría, circunstancias que arrojen evidencia de incorrecciones materiales.
  • Juicio profesional: Aplicación del conocimiento, habilidades y experiencia adecuadas al trabajo a realizar.
  • Diligencia profesional: Planear y conducir las auditorías de manera cuidadosa.
  • El auditor debe cumplir con los requerimientos de ética relativos a la independencia y conflicto de intereses del equipo de auditoría.

Es de vital importancia que como auditores consideremos que para hacer un trabajo de auditoría que cumpla con las Normas que son inherentes a esta actividad, debemos tomar en cuenta esta Norma internacional y que seamos diligentes y disciplinados para lograr el grado de confianza que los usuarios de estados financieros esperan.

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