El integrar dinero de procedencia ilícita dentro del sistema financiero, para posteriormente disponer de él en una ubicación geográfica diferente a la inicial, ha sido uno de los principales objetivos de grupos delictivos que operan en el mundo.

Operaciones de procedencia ilícita en el comercio internacional: Tipología

El integrar dinero de procedencia ilícita dentro del sistema financiero, para posteriormente disponer de él en una ubicación geográfica diferente a la inicial, ha sido uno de los principales objetivos de grupos delictivos que operan en el mundo.

Uno de los canales frecuentemente utilizados es el comercio internacional, que, con el uso de empresas fantasmas o fachada, simulan operaciones para posteriormente triangular los recursos entre diversas cuentas, en ocasiones, éstos son dispersados de manera simultánea para perder su rastro y disponer de ellos rápidamente en un lugar diferente a donde se llevó a cabo la operación original.

Documentos a nivel internacional que describen detalladamente el modus operandi de estas organizaciones, como el Grupo de Acción Financiara de Latinoamérica (GAFILAT, 2017) ha publicado las tipologías a nivel mundial y regional, difundiendo las equivalencias a cada uno de los países en los que se han identificado; y el de las unidades de inteligencia financiera con valioso contenido, como la Unidad de Información y Análisis Financieros de la República de Colombia (UIAF 2014) que informa avances en investigación sobre el tema.

Dentro de las publicaciones realizadas por la Unidad de Inteligencia Financiera en México en 2016, es posible encontrar una relativa a este tema, denominada: “Compañía con operaciones internacionales utiliza su actividad lícita para lavar dinero” (UIF,2016, p. 10), en esta tipología se pueden identificar algunos aspectos relevantes como son:

  • Las operaciones analizadas involucran a individuos que habían sido reportados previamente por operaciones inusuales o que sus nombres estaban inscritos en la Lista de Personas Bloqueadas emitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en México, o por registros de organismos internacionales como la Office of Foreign Assests Control (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
  • En la relación de operaciones se identificaban datos comunes como domicilios, apoderados, números telefónicos, entre otros.
  • En algunos casos, la documentación de identificación era apócrifa.
  • Era visible el uso de testaferros en la constitución de las empresas ya que el nivel socioeconómico de los accionistas era incongruente con los montos operados, además, de que los nombres de los accionistas coincidían en diversas empresas.
  • Los movimientos observados eran principalmente en zonas fronterizas para posteriormente enviar los recursos a estados clasificados como de alto riesgo.

Estas características identificadas por las autoridades mexicanas, puede servir de base para enriquecer las señales de alarma que deben tener las entidades financieras, cuando se enfrentan a este modus operandi.

Aunque cada caso tiene su particularidad, en el contexto del comercio internacional, de acuerdo con GAFILAT (2017) y con la UIAF (2014) se pueden considerar los siguientes puntos como referencia para tener una señal de alerta dentro de los sistemas de monitoreo:

  1. La relatividad del precio, la cual se refiere a mercancías sobrevaluadas del precio comercial con lo cual facilita la justificación de operaciones financieras por montos elevados o el caso contrario, que éstas sean subvaluadas a fin de comercializarlas más fácilmente y obtener el retorno del efectivo de manera rápida.
  2. No existe una relación aparente entre la contraparte y la empresa que realiza la operación, un ejemplo muy claro podría ser una empresa de la industria del calzado que importa llantas para vehículos, o donde la contraparte presenta diversos giros que entre ellos no tienen relación lógica de comercio.
  3. Domicilios inexistentes, bodegas vacías, lotes baldíos, oficinas virtuales, entre otros.
  4. No hay inventarios de las mercancías que supuestamente importan o exportan.
  5. Envío de recursos a países de alto riesgo o de baja imposición fiscal, señalados por organismos internacionales como GAFI, OFAC, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre otros.
  6. Envío de recursos a empresas denominadas OFFSHORE en donde se permiten acciones al portador para evitar la identificación del propietario real de los recursos.
  7. Transferencias internacionales a cuentas numeradas ubicadas en paraísos fiscales, donde se desconoce el nombre de la entidad económica que recibe o envía recursos.
  8. Operaciones de personas morales extranjeras que, al momento de ser validado su estatus en el país de origen, se identifica que ésta ya ha sido disuelta o mantiene un estatus de inactividad.
  9. El uso de efectivo al inicio y/o al final de la operación.

Algunas recomendaciones que pueden llevarse a la práctica para mitigar el riesgo de este tipo de operación dentro de las Entidades Financieras, y que van muy de la mano con las cuarenta recomendaciones emitidas por GAFI (2012), son:

  • Identificación y conocimiento del cliente,
  • La identificación del propietario real de los recursos,
  • La visita ocular a los domicilios registrados,
  • La búsqueda de los nombres de las personas relacionadas en listas negras, como son la Lista de Personas Bloqueadas emitida por la SHCP, las listas negras del artículo 69 y 69-B del Código Fiscal de la Federación publicadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), la lista de personas designadas por OFAC, publicada por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, así como fuentes públicas de Internet,
  • Capacitación anual del personal de la Entidad.

En conclusión, se puede observar que existe relación de diversos modus operandi con los que el crimen organizado buscará lavar el dinero proveniente de actividades ilícitas a través del comercio internacional, por fortuna, existen señales de alerta en organismos internacionales en común que, al implementar los controles necesarios, previenen evitar o mitigar los riesgos en las entidades económicas y dentro de las Entidades Financieras.

Fuentes de consulta: 

Secretaría de Hacienda y Crédito Público - SHCP (2016). Tipologías 2016. Unidad de Inteligencia Financiera – UIF. Recuperado el 21/06/19 de: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/194185/Tipologias_2016.pdf 

Grupo de Acción Financiera Internacional - GAFI (2012). Las Recomendaciones del GAFI. Estándares Internacionales sobre la lucha contra el Lavado de Activos, el Financiamiento del Terrorismo y de la Proliferación. Francia: OCDE/GAFI. Recuperado el 22/06/19 de: https://www.fatf-gafi.org/media/fatf/documents/recommendations/pdfs/FATF-40-Rec-2012-Spanish.pdf 

Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica - GAFILAT (2017). Recopilación de Tipologías Regionales de GAFILAT 2009-2016. Países Latinoamericanos: GAFILAT. Recuperado el 21/06/19 de: https://www.uiaf.gov.co/.../recopilacion_tipologias_ gafilat 

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos - OCDE (2009). Que hay que saber sobre el blanqueo de capitales. Guía para el control fiscal. Francia: OCDE. Recuperado el 22/06/19 de: https://www.oecd.org/ctp/crime/44751918. pdf 

Unidad de Información y Análisis Financieros de la República de Colombia – UIAF (2014). Compilación de Tipologías de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo 2004-2013. Colombia: UIAF. Recuperado el 22/06/19 de: http://pplaft.cnbs.gob.hn/wp-content/uploads/2015/05/Tipologias-de-lavado-de-activos-y-financiacion-del-terrorismo-2004-2013.pdf
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