¿Qué hace el presidente del consejo de administración y que valor aporta a la empresa?

¿Qué hace el presidente del consejo de administración y que valor aporta a la empresa?

Las cosas bien hechas empiezan desde el consejo de administración y particularmente desde la elección de su presidente y consejeros que lo van a integrar.

La operación diaria de una sociedad es responsabilidad del equipo directivo de la misma, mientras que la labor de definir la visión estratégica y de aprobar la gestión debe ser responsabilidad del Consejo de Administración y un papel muy importante recae en su presidente.

“Gestión es hacer las cosas bien, liderazgo es hacer las cosas”.

Peter Drucker

La presidencia del consejo recaerá en el accionista o representante de accionistas que tenga el mayor apoyo de los demás accionistas. Normalmente se tratará de un empresario con mucha experiencia y que cuente con un liderazgo indiscutible entre accionistas y colaboradores por igual.

El Consejo de Administración ha estado muy relacionado generalmente con las grandes empresas, sin embargo, no es patrimonio exclusivo de las mismas. La creación de un consejo puede ser, incluso, de mayor valor en las pequeñas y medianas empresas al tratarse de estructuras organizativas más sencillas y flexibles que facilitarían la puesta en práctica de las decisiones del Consejo.

El liderazgo que el presidente debe ejercer en las juntas del consejo de administración resulta fundamental, no solo para su buen funcionamiento, sino para poder determinar la dinámica ideal que genere mayor valor agregado para la empresa y sus accionistas.

El presidente es el enlace y comunicador entre los accionistas, consejo de administración y el director general de la empresa. En algunos países, como en México, está permitido que la misma persona se desempeñe en ambos puestos al mismo tiempo.

En otros países no se permite esta dicotomía; por ello, es fundamental, sobre todo en las empresas familiares, entender las funciones específicas del presidente del consejo y del director.

Sin embargo, hay quienes cuestionan la utilidad o aportación de valor del consejo de administración, a lo que de acuerdo con mi experiencia puedo decir que, si este órgano de gobierno cumple cada una de sus funciones, será de gran valor para la continuidad de la empresa y de gran ayuda para prevenir y en su caso resolver problemas recurrentes en el caso de las empresas familiares.

Las circunstancias corporativas van moldeando, cada vez de manera más clara, las funciones reales y pragmáticas que debe tener el presidente del consejo de administración de una empresa.

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Ser un líder proactivo

Pues es el responsable de imprimir y afinar la dinámica óptima para que el consejo y sus comités generen un mayor potencial y valor agregado a la empresa familiar. Se puede tener el mejor equipo de miembros del consejo con las mejores capacidades y habilidades, pero sin el liderazgo correcto el consejo puede volverse ineficiente, y es en esa situación donde no se le saca provecho ni a las personas ni a las reuniones, que constituyen el escenario para aprovechar las habilidades y la experiencia de los consejeros independientes. Una definición simple es que el liderazgo es el arte de motivar a un grupo de personas a actuar para lograr un objetivo común.

Actuar como comunicador y enlace entre la dirección y el consejo de administración

La comunicación eficiente, a tiempo y con prudencia es un elemento clave que debe aceitar la maquinaria para que la empresa logre sus objetivos estratégicos y la rentabilidad para los accionistas.

Asesorar a los miembros del consejo y al director general

Al permitir que las habilidades y las experiencias de los miembros del consejo permeen los mandos altos de la empresa, de manera controlada, se puede llegar a generar uno de los elementos de mayor contribución para el negocio.

Establecer la orden del día de cada junta del consejo en conjunto con el director general

El enfoque que se requiere para discutir los temas estratégicos de manera ordenada, y con la información correcta, establece una dinámica acertada que genera reuniones más productivas y, por ende, más valor a la empresa.

Garantizar información oportuna y relevante

La cantidad de información que se envía previamente a los miembros del consejo debe ser suficiente y contar con un enfoque preciso para tomar las mejores decisiones en cada reunión. Es imprescindible tener en cuenta y consultar la agenda que previamente se ha acordado para desarrollar la sesión de trabajo de manera efectiva.

Marcar el paso

Dirigir las reuniones del consejo de administración estableciendo el ritmo, el orden y la disciplina que se requiere para llevar a cabo una reunión productiva.

Coordinar y dar seguimiento del calendario anual de las reuniones del consejo y de los comités de apoyo

El ritmo de trabajo y los temas fundamentales que a veces resultan incómodos para la administración son los que deben ser abordados de manera ordenada y profesional bajo una agenda anualizada.

Establecer los lugares y las horas de las juntas de consejo

Es importante escoger un lugar sin distracciones, con un ambiente fresco que favorezca la productividad y en donde se puedan generar discusiones con un enfoque claro.

Revisar y firmar las actas de las juntas del consejo, previa aprobación

Llevar el orden de actas y su formalización es un tema fundamental, pues el acta se convierte en un documento legal e histórico para el seguimiento de acuerdos del consejo que afectan a la empresa.

Ejecución y seguimiento de acuerdos

Una de sus responsabilidades más importantes es responsabilizarse que los acuerdo que se tomen en el consejo, se ejecuten en tiempo y forma por los consejeros o ejecutivos que les fueron asignados.

Participar en los comités del consejo que considere convenientes

El aporte de las habilidades y competencias del presidente, más la experiencia de los miembros de los comités, puede generar una enorme diferencia al momento de resolver situaciones que requieran de mayores sinergias.

Vigilar y monitorear el cumplimiento de las decisiones del consejo

El consejo solo agrega valor a través de la implementación de las decisiones que toma por parte de la dirección y su equipo de ejecutivos, por lo tanto, el seguimiento es fundamental.

Verificar el cumplimiento de las leyes, normas y reglamentaciones

El presidente debe estar vigilante de las nuevas disposiciones que exijan las leyes, así como del marco de gobierno corporativo.

Convocar a reuniones extraordinarias, en caso de que se requieran

No olvidemos que las sesiones del consejo, más que una formalidad, son un espacio necesario para tomar decisiones estratégicas.

Velar por la evaluación de cada reunión, evaluaciones individuales y colectivas del desempeño del consejo y de sus comités

Una cultura de rendimiento de cuentas y transparencia debe comenzar por el ejemplo que el mismo órgano de gobierno de mayor rango de la empresa imprime, en cascada, a toda la corporación.

Evaluar la gestión del director general y de los ejecutivos clave

La continuidad del personal clave dependerá de determinar su esquema de remuneraciones competitivo, mismo que debe diseñarse con el apoyo del comité de evaluaciones y compensaciones.

Ayudar a preparar las asambleas de accionistas

Además, presentar a la asamblea general de accionistas, cada vez que se reúna, un informe sobre el funcionamiento  del consejo de administración, el cual comprenderá, entre otros aspectos, el informe sobre las reuniones efectivamente realizadas y la periodicidad de estas, incluyendo la lista de asistencia de sus miembros y los resultados obtenidos.

Rendición de cuentas a la asamblea de accionistas

En la asamblea anual de accionistas rendirle cuenta a los accionistas de los resultados que se obtuvieron en el año y de las actividades realizadas para lograrlos.

Es habitual que en las pequeñas y medianas empresas no exista este consejo y cuando lo hay a veces este no aporta mucho. Pero en la realidad esta administración debe ser efectiva: debe funcionar para establecer la filosofía de la familia propietaria y en especial con los accionistas activos que controlan la gestión.

Para lograr este objetivo es fundamental su composición: los consejeros deben tener una preparación suficiente y especial su presidente para aportar o, en su caso, no entorpecer en las reuniones.

El presidente y su consejo de administración deben ver a la planeación estrategia como uno de los principales retos a los que se enfrentan y saber que los puede llevar al éxito o traerle graves problemas a la empresa, si existen errores en su planteamiento, implementación o seguimiento.

Conclusión

El desempeño adecuado y prudente que juega el presidente de un consejo de administración es fundamental, ya que puede llegar a ser la diferencia entre tener un consejo proactivo y estratégico, que genere valor cuantificable, o uno pasivo que quede sin tomar acciones correctivas ante los errores del negocio.

“El mejor líder no es necesariamente el que hace grandes cosas. Él es quien hace que la gente haga grandes cosas.”

Ronald Reagan
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