Reporte Técnico 48 del CINIF

Reporte Técnico 48 del CINIF: Resumen de algunas consideraciones contables por la importante disrupción en las operaciones habituales provocada por la pandemia de coronavirus COVID-19

Antecedentes

La economía global en el siglo XXI ya enfrentó una crisis importante en el año 2008. En esa ocasión, la crisis se originó en el sector inmobiliario en los Estados Unidos de América y posteriormente afectó a los mercados financieros internacionales, situación que cuestionó la validez de las normas de información financiera emitidas por los principales órganos emisores de normatividad contable.

Para atender esa crisis en lo referente a las normas de información financiera, el G-20, solicitó a los organismos a cargo de la normatividad internacional, la emisión de normas contables que permitieran a las entidades, poder reconocer en su información financiera los efectos económicos derivados de dicha crisis.

En ese mismo año el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad y el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera de los Estados Unidos de América (IASB y FASB, por sus siglas en inglés, respectivamente) asumieron el compromiso de mejorar la confianza en la información financiera preparada para los mercados de capitales y encaminar esfuerzos por mantener normas contables de alta calidad además de acelerar la convergencia normativa internacional.

Frente a la situación actual que la economía global está enfrentando por la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19), la cual fue declarada por la Organización Mundial de la Salud el 1º de marzo de 2020, y la emergencia sanitaria publicada por el Gobierno Mexicano el 30 de marzo de 2020 en el Diario Oficial de la Federación, surge la pregunta sí la normatividad contable actual a nivel internacional y la mexicana permitirán a las empresas reconocer los efectos, que en su información financiera, puede tener la situación actual y futura por la pandemia del COVID-19.

La respuesta es favorable en este caso. Tanto las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés) como las Normas de Información Financiera Mexicanas (NIF) establecen las normas de valuación, presentación y revelación que tendrían que realizar las empresas en sus estados financieros de 2019 y 2020 para reconocer y revelar los posibles impactos por la pandemia del COVID-19.

Efectos de COVID-19 en la actividad económica en México

Los efectos de COVID-19 en la actividad económica en México ya están ocurriendo y están afectando los diversos aspectos de las entidades comerciales.

En algunos sectores industriales, debido a sus operaciones, los efectos se están produciendo de forma inmediata, mientras que, para otros, los efectos serán inminentes, situaciones que también afectarán la información financiera de las entidades.

En este sentido, el Centro de Investigación y Desarrollo (CID) del CINIF ha estado vigilando los distintos documentos publicados por los diversos interesados en la información financiera, y a través del Reporte Técnico 48, publicado a inicios de abril de este año, presenta un resumen de las principales consideraciones contables.

El documento en cuestión presenta de forma muy precisa algunas consideraciones que los preparadores de la información financiera deben hacer con respecto a los propios estados financieros del año 2019, así como los que las entidades prepararán a lo largo del (o al concluir el) año 2020.

Impacto en los estados financieros de 2019

Con respecto al año 2019, el CINIF hace dos consideraciones principales:

La primera tiene que ver con los requerimientos de la NIF B-13, Hechos posteriores a la fecha de los estados financieros. Dicha norma establece que, a la fecha de los estados financieros, se pueden identificar hechos posteriores que:

  • Requieren ajuste y revelación; o
  • Sólo requieren revelación.

En este sentido, en opinión del CINIF, los acontecimientos disruptivos ocurridos a partir de enero de 2020 son hechos posteriores a la fecha de los estados financieros de 2019 que sólo requieren revelación y no ajuste en estos estados

financieros, por lo que se debe analizar qué información es necesario revelar en los estados financieros del cierre de 2019 sobre los eventos que, como consecuencia de la evolución de la pandemia, hayan ocurrido entre la fecha de cierre y la fecha de emisión de dichos estados financieros y sobre aquellos impactos que los efectos de la pandemia podrían tener en el valor contable futuro de los activos y pasivos.

Por lo tanto, en los estados financieros al 31 de diciembre de 2019, las entidades deberán revelar la naturaleza del hecho y una estimación de sus impactos en los estados financieros o, en su caso, una declaración sobre la imposibilidad de realizar dicha estimación.

La segunda consideración tiene que ver con el postulado de negocio en marcha descrito en la NIF A-2, Postulados básicos. La propia NIF B-13 también establece que una entidad no debe preparar sus estados financieros sobre la base de negocio en marcha si hechos posteriores a la fecha de los mismos indican que esa base ya no es apropiada.

Por lo tanto, si a la fecha en que son autorizados para su emisión los estados financieros del ejercicio de 2019, la administración, como consecuencia de la pandemia, visualiza que en el periodo futuro (al menos por los doce meses siguientes a partir de dicha fecha), la entidad podría cesar sus operaciones, será necesario que la administración evalúe si es apropiado preparar los estados financieros bajo el supuesto de negocio en marcha.

En seguimiento a lo anterior, la NIF A-6, Reconocimiento y valuación, establece que cuando no se cumple con el postulado básico de negocio en marcha, al encontrarse la entidad sin la presunción de existencia permanente, deben utilizarse valores estimados de realización o liquidación, ya sea de la totalidad de activos netos o en una porción importante de los mismos, según sea el caso.

Reporte Técnico 48

El propio Reporte Técnico 48 hace mención a ciertos impactos esperados que se derivan o derivarán del evento del COVID-19, como son:

  • Cortes en la cadena de suministros que provoquen interrupciones en la producción;
  • Reducción de las ventas, de las ganancias o de la productividad;
  • Atrasos en la cobranza de la cartera;
  • Reducción o aumento en los precios de mercado de los bienes genéricos;
  • Cierre temporal o permanente de instalaciones y puntos de venta;
  • Reducción en la disponibilidad del personal;
  • Aplazamiento o cancelación de mejoras en sus instalaciones o en la expansión planeada; Problemas de liquidez;
  • Dificultades para obtener financiamiento;
  • Mayor volatilidad en los valores de instrumentos financieros, entre otros.

Impacto en los estados financieros de 2020

Conforme transcurra el año 2020, más información sobre la dimensión y el impacto económico del COVID-19 se irá materializando y, por ende, la evaluación oportuna de dichos impactos se volverá crítica.

Existen posibilidades de que la pandemia represente un evento que provoque ajustes a diversos rubros de los estados financieros a fechas intermedias de 2020. Es decir, a estas alturas ya se puede concluir que los impactos en la información financiera son (o serán) de naturaleza penetrante ya que, no se limitan a un rubro específico de los estados financieros.

Por lo tanto, las entidades deberán evaluar todos los rubros de los estados financieros que implican la aplicación de juicio profesional y que están sujetos a incertidumbre.

Algunos de los temas que el Reporte Técnico 48 establece que requieren especial atención incluyen:

Reporte Técnico 48

En cada uno de estos temas, pueden existir indicios de deterioro de activos o de insuficiencia de pasivos que requieran ajustes para reducir el valor de los activos o incrementar el importe de los pasivos (o el reconocimiento de pasivos totalmente nuevos).

El documento comenta a detalle los temas anteriores, mencionando el requerimiento de reconocimiento o valuación requerido por cada Norma aplicable además del énfasis en el riesgo incrementado en cada asunto contable derivado de la pandemia.

De igual forma, hace algunas consideraciones relacionadas con asuntos de presentación en los estados financieros (partidas que erróneamente se pueden desear presentar como gastos extraordinarios o inusuales fuera de la operación) además de algunos asuntos de revelación (supuestos claves utilizados en la determinación de las estimaciones contables que implican incertidumbre, requeridos por la NIF A-7, Presentación y revelación).

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